Espiritualidad

Pintando

Cruz de Rafael


Estas expresiones, que en otro pudieran parecer una mera aspiración piadosa, vacías de contenido, en Rafael tenían un sentido muy profundo, como tuvo ocasión de demostrarlo en su vida, sobre todo al pasar por la dura prueba de la enfermedad que le obligó a salir repetidas veces del Monasterio, torciendo sus ilusiones, volviendo otras tantas veces a reemprender la vida monástica.

Efectivamente, la enfermedad fue el crisol en que Dios quiso moldearlo.

A través de ella, Rafael descubrió el camino de la cruz que Dios le ofrecía como única alternativa.

En la Cruz descubrió su tesoro, su descanso. En ella descubrió que estaba Dios, y no la cambiaría por nada ni por nadie, como él decía.

La amó hasta la paradoja de sentirse absolutamente feliz porque se sentía absolutamente desgraciado.